En Maihue se celebró el Día de la Cocina Chilena con saberes locales y cocina en vivo

La actividad puso en valor la cocina tradicional, el rol de las guardianas de semillas y la transmisión de conocimientos como parte del patrimonio cultural del territorio.

En la localidad de Maihue, comuna de Futrono, se llevó a cabo la conmemoración del Día de la Cocina Chilena, en una jornada que reunió a comunidades locales, cultoras y cultores gastronómicos en torno al valor cultural de la alimentación tradicional. La actividad fue organizada por la Asociación Patrimonial Cultural de Los Ríos y la Dirección Regional del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural.

Instaurado en 2009, el Día de la Cocina Chilena busca reconocer la riqueza de la gastronomía nacional y su profundo vínculo con las identidades territoriales. En este contexto, se puso en valor el rol de cocineras y cocineros tradicionales, así como la transmisión intergeneracional de saberes que constituyen un patrimonio vivo.

La jornada se desarrolló en el marco de un convenio de colaboración firmado este año entre ambas instituciones, orientado a fortalecer el trabajo en los territorios, promoviendo espacios de encuentro comunitario y puesta en valor de las culturas locales.

En esa línea, el director ejecutivo de la Asociación Patrimonial Cultural de Los Ríos, Juan Vásquez Gómez, señaló que “esta actividad forma parte de un trabajo conjunto para relevar el patrimonio cultural desde los territorios. La cocina chilena es una expresión viva de ese patrimonio, porque en ella se reflejan los saberes, los productos locales y las formas de vida que las comunidades han construido y transmitido en el tiempo”.

Por su parte, la directora regional del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, Karin Weil, destacó el sentido de la iniciativa señalando que “queremos, de alguna manera, llegar a los territorios, generar procesos, proyectos, pero por sobre todo, facilitar espacios para que las comunidades se encuentren, se reconozcan y sigan proyectando la memoria y la historia a partir de sus territorios”.

Durante la jornada, se destacó que hablar de cocina chilena implica reconocer la diversidad de territorios —costa, cordillera y zonas lacustres— así como las distintas formas de preparar, compartir y comprender la alimentación como parte de la vida comunitaria. Preparaciones como la tortilla de rescoldo con longaniza, el mote con huesillos, las patitas de vacuno con pebre y la carbonada de machas dieron cuenta de esta diversidad y de su arraigo en los territorios.

Asimismo, se relevó el trabajo de las denominadas “guardianas de semillas”, mujeres que cumplen un rol fundamental en la preservación de la biodiversidad agrícola y del patrimonio alimentario. En representación de ellas, la lamngen Gladys Quintul compartió su experiencia y conocimientos en torno al resguardo de semillas y prácticas ancestrales.

Uno de los momentos centrales de la jornada fue la cocina en vivo realizada por Gladys Panguilef, cultora de la localidad de Rupumeica Bajo, quien compartió sus saberes culinarios a través de la preparación de recetas tradicionales, explicando sus ingredientes, técnicas y significados asociados. Esta instancia permitió a las y los asistentes no solo observar el proceso, sino también comprender la cocina como una práctica cultural que involucra memoria, territorio y comunidad.

El encuentro culminó con una degustación abierta, donde las preparaciones cobraron vida en la experiencia directa del sabor, el aroma y la textura. Este cierre permitió reforzar el sentido de la cocina como un espacio de encuentro, donde los saberes se comparten y se proyectan colectivamente, fortaleciendo la identidad local y el vínculo entre las personas y su entorno.

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